Testimonio vocacional de Petronillo Chávez

El claretiano Petronillo Chávez misiona hoy en la comunidad de Lambaré. Durante dos años estudió y vivió en España donde defendió su tesis y aprobó su licenciatura académica. Actualmente en Paraguay ejerce como diácono, en vísperas de recibir su ordenación presbiteral el próximo sábado 8 de septiembre.  Durante la espera de este trascendental paso en su vocación religiosa relata su caminar en el descubrimiento del camino trazado por Dios.


Su historia vocacional se expresa en gestos humanos concretos y realidades temporales. “Yo creo que mi vocación se debe en gran parte a las costumbres religiosas de mi familia, como el rezo diario del santo rosario en la casa y participar en las celebraciones dominicales de mi pueblo“, señala.

Así como lo fue para Petronillo, es importante el cultivo de la oración en la familia y el acompañamiento de los hijos en la fe de manera cercana para que tengan una experiencia de Dios y sentido de servicio a los demás. Su hermano, estudiante en el seminario claretiano, le motivó a seguir las huellas de Jesús y de entrega a Dios y sus padres fueron por muchos años coordinadores y catequistas en su pueblo.

Una anécdota que le marcó y le llevó a reflexionar muy en serio sobre su vocación ocurrió durante su primera comunión. “Me confesé con un misionero franciscano brasilero recién llegado al país, que comenzaba recién a trabajar en la zona y sin dominio del español. Yo le hablé en guaraní, por lo que quedé con con la duda de si era válida la confesión. Y reflexioné ¿por qué no me hago sacerdote para servir a la gente y anunciar el Evangelio en la lengua nativa?“. La inquietud sigue en su corazón hasta que conoce a los Misioneros Claretianos, con quienes inicia su camino de discernimiento vocacional.

¿Por qué escogiste a los misioneros claretianos?

“Considero por dos motivos fundamentales. Primero, no existía otra comunidad religiosa aparte de los claretianos en la zona donde vive mi familia y el segundo por el testimonio que ellos dan en el anuncio del Evangelio, es decir, por la forma de trabajar con la gente sencilla, el compromiso y entrega total que asumen por el Reino.”

¿Qué planes tienes de cara al futuro?

Dedicarme de lleno al anuncio del Evangelio y ser cercano a la gente sencilla, desde una entrega generosa y total de mi compromiso para con Dios como religioso y consagrado, que no es más que servir a mis hermanos.

Busco ser cada día más humano en medio de la gente y descubrir a Dios en ellos. Hay un pasaje del evangelio (San Juan 17, 26), que me ha cautivado y que dice lo siguiente: ‘Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos’.

Por último, agradezco de corazón al Señor, por la vocación a la que me ha llamado y considero el mayor regalo que me ha hecho en la vida. A la vez, animo a otros a que se aventuren y no tengan miedo para servir a los demás y entregarse a Dios porque es un regalo que plenifica la vida y hace mucho bien a los demás.

2 comentarios

  1. agustin dice:

    Hermoso testimonio, Petronillo. Sin duda podrás hacer mucho bien entre la gente que reciba tu ministerio misionero. Gracioas por compartirnos estos rasgos de tu vida

  2. Kekey dice:

    exelente testimonio!!! muchos animos hermano!!

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