P. Joaquín Medina: Impresiones en torno a la “destitución” de Fernando Lugo

En Paraguay hemos estado viviendo las últimas dos semanas una serie de acontecimientos dramáticos que han hecho del país objeto de titulares en gran parte de los diarios del mundo. Estos acontecimientos han sido, por un lado, el enfrentamiento entre campesinos y policías en Curuguaty el viernes 15 de junio, con un saldo de nueve campesinos y seis policíasmuertos, además de múltiples heridos; por otro la destitución de Fernando Lugo como Presidente de la República el viernes siguiente.

Desde nuestras comunidades hemos vivido con dolor y preocupación ambas realidades(Curuguaty es una población colindante con nuestra parroquia de Yhu, y la problemática de la tierra es también similar en ambos lugares).

En este sentido, de entrada no nos queda sino repudiar:

  • La escandalosa inoperancia de la justicia y de un sistema administrativo que ha impedido cualquier posibilidad de una necesaria reforma agraria (las 2.000hs en litigio, objeto del enfrentamiento, son “tierras mal habidas” que se ha apropiado un ex senador, vinculado
    a la dictadura, por la inoperancia o complicidad de la justicia y de la administración pública).
  •  Respecto del juicio político a Lugo hemos seguido en directo con vergüenza y preocupación el desarrollo de un “proceso sumarísimo” en el que, bajo la sombra de una legalidad cuestionada, se ha torcido la voluntad del pueblo manifestada en las últimas elecciones
    generales.

Entrando en un  análisis o interpretación de estos acontecimientos a nosotros mismos, que estamos viviendo día a día la problemática de Paraguay, nos resulta complicado.

Siempre es complejo el análisis de una situación o un hecho histórico concreto, necesitamos un cierto tiempo tanto para poder recopilar informaciones más amplias respecto de los elementos y agentes implicados como para poder analizar el hecho desde una cierta perspectiva histórica.

Durante estos días tanto en Paraguay como en la prensa internacional son muchas las versiones que han circulado interpretando lo ocurrido, quizás también les han llegado a ustedes las que hablan de una oculta intervención del “imperio” o de los grandes intereses del agronegocio, manejados por multinacionales como Monsanto.

No descarto que todo esto haya tenido también su influencia, pero no creo que sea conveniente simplificar los hechos.

Aunque supongo que todos habrán estado informados durante estos días, centrándome en el hecho del juicio sumario al Presidente Lugo, paso a relatar tanto algunos acontecimientos como la implicancia de los diferentes actores políticos y sociales en los hechos acontecidos; pienso que todo esto pueden ayudar a tener una perspectiva más ajustada de todos los intereses y manejos que ha habido de por medio.

Algunas consideraciones en torno al juicio político a Fernando Lugo

En la actuación tanto del Congreso como del Senado se ha cumplido con la “formalidad” jurídica prevista en la constitución, pero forzando y violentando lo que debe ser el sentido de la misma. El proceso político que se ha seguido a Lugo ha sido sumamente apresurado e infundado:

  •  No se han respetado unas garantías procesuales mínimas respecto de los tiempos y plazos que un hecho tan grave  supone;
  •  No ha habido unas motivaciones objetivas y consistentes para la destitución de un Presidente electo con una amplia mayoría de votos; tampoco ha habido mayor interés por parte de los actores políticos para realizar una fundamentación seria de las acusaciones.

En conjunto considero que ha habido una gran ineptitud y arrogancia de parte del Congreso y el Senado en todo el proceso que se ha seguido al Presidente, no ha habido una preocupación seria de fundar mínimamente las acusaciones para el juicio, y ha habido una gran soberbia con una total indiferencia tanto frente al mismo pueblo paraguayo como a la comunidad internacional.

Las motivaciones reales para el juicio político son otras, unas motivaciones “no confesadas” y tras las que se manifiestan profundos intereses políticos y económicos:

  • Primeramente están muy presentes  fuertes intereses políticos-estratégicos de parte del conjunto de los partidos  políticos en el posicionamiento de cara a las próximas elecciones; de parte de   los liberales por afrontar las mismas desde el “poder”, y de parte de los  colorados por “quemar” a los liberales en estos nueve meses que tienen de  gobierno
  • A ello hay que unir la actitud  errática, la falta de habilidad política y la fuerte inclinación de Lugo hacia  sectores “radicalizados” de izquierda en los últimos meses, también en el marco  del posicionamiento de cara a las próximas elecciones (son “inexplicables” los  últimos nombramientos en la comandancia de la policía y en el Ministerio del  Interior, esto es lo que generó la ruptura definitiva con los liberales y  fuertes cuestionamientos de grupos sociales y campesinos: se nombró como Jefe  de Policía al responsable de la intervención policial en Curuguaty, y como  Ministro del Interior a un cuestionado colorado que había sido Fiscal General  del Estado en gobiernos anteriores);
  • Intereses de importantes sectores  económicos en confrontación con el gobierno de Lugo: es significativo como se  han unido para dar un firme apoyo al “nuevo gobierno” tanto los gremios  empresariales como la poderosa Asociación Rural del Paraguay (compuesta de  terratenientes vinculados a la agro exportación y al negocio de la carne).  Detrás de todo ello ha fuertes intereses frente a los intentos validos y a  veces erráticos de reforma agraria por parte del gobierno de Lugo

El juicio político era un hecho que ha pesado como amenaza durante todo el ejercicio de gobierno,  tanto por parte de la “oposición” parlamentaria como de sus mismos “aliados”  políticos, en este caso los liberales, que no dejaron de usar la figura de Lugo  como un “reclamo” electoral, pero con la no disimulada intención de buscar una  oportunidad para desplazarlo del poder y hacer asumir como presidente de la  república al vicepresidente (incluso antes de la toma de posesión de Lugo hubo  un viaje “privado” del vicepresidente a Brasilia, lo que ya empezó a despertar  incomodidades y sospechas y a tensar las relaciones entre estos “socios” de  gobierno)

De todas formas el  juicio político no ha sido al “programado”, sino improvisado en todos los  sentidos, y en una coyuntura política en la que no ha dejado de tener alto  grado de responsabilidad Lugo con algunas decisiones erráticas (los ya  mencionados nombramientos en la policía y el Ministerio del Interior)

Toda esta coyuntura  ha “sorprendido” a la “clase política” en una situación de mucha tensión: Con unos partidos políticos (tanto  colorado como liberal) profundamente divididos y enfrentadosen luchas internas  que generaron posturas que parecían “irreconciliables”, esto en el contexto de  la definición del candidato para las próximas elecciones generales (lo que en  la actual situación ha sido replanteado y se ha conseguido un inesperada  “pacificación interna”)

  • Con una situación de un fuerte  cuestionamiento y movilización “popular” espontanea frente a las cámaras del Congreso y del Senado en el mes previo, con la que se consiguió paralizar un  aumento del presupuesto para los “operadores políticos” de todos los partidos  ubicados en el Tribunal Electoral, y general un fuerte movimiento de opinión  pública contra el modelo de “listas sabana” que permiten que “indeseables  políticos” sean electos para puestos en ambas cámaras.
  • Los fuertes cuestionamientos de parte  de toda la “clase política” a la actual Corte Suprema de Justicia pidiendo la remoción  de todos los miembros de la misma y la elección de nuevos integrantes (era el  debate en la semana previa, algo que ha quedado en el freezer a raíz de lo  acontecido)

Por lo tanto, aunque  el juicio no parece que haya sido “programado”, sino totalmente improvisado, si  que ha sido muy “bienvenido” por toda la clase política en general, para la que  ha supuesto un alivio de las presiones internas y externas y un nuevo  “reposicionamiento” en busca de alianzas de cara a unas elecciones nacionales  que se vienen encima (abril del 2013)

En medio de toda  esta coyuntura no ha dejado de sorprender la unanimidad en el Congreso y el Senado para aprobar la destitución de Lugo (76 de 80 votos, con tres ausentes en el Congreso, y 36 de los 40 votos  posibles en el Senado) Los grandes propulsores del juicio han sido algunos  líderes de los partidos colorado y liberal que con ello han conseguido un  fuerte posicionamiento dentro de cada uno de sus partidos, esto en vistas a la  lucha interna de cara a las próximas elecciones generales. Pero sorprende que  todos los restantes partidos presentes en ambas cámaras se hayan sumado a esta  iniciativa sin ningún tipo de cuestionamiento (País Solidario, que era “socio”  de gobierno, Patria Querida y UNACE). Esto quizás no se puede comprender sin tener en cuenta tanto los errores y falta de táctica del gobierno de Lugo, como  la orientación y posicionamiento que el “primer anillo del presidente” iba  tomando también de cara a las próximas elecciones generales:

  • Bronca contenida en el Partido  Liberal por no sentirse beneficiado con un número de cargos públicos  proporcional al peso que tiene en el respaldo político de Lugo (sobre todo por  lo que se refiere al sustento parlamentario, aunque con frecuencia han venido  votando contra lo propuesto desde el Gobierno). Ha estallado con el malestar generado  por los últimos cambios en el Ministerio del Interior y en la Policía
  • Desconfianza generalizada respecto  del cariz ideológico que va tomando el gobierno: apoyo que desde el gobierno se  está dando a las “invasores de tierra” y a diversos movimientos sociales;  conformación del “primer anillo” del presidente con sectores sin representación  parlamentaria y con una fuerte orientación ideológica hacia un nacionalismo de  izquierdas (corriente “bolivariana”)
  • Miedo a que se utilicen los  recursos del Estado en las próximas elecciones para el fortalecimiento de los  sectores ideológicos más cercanos al Gobierno y que en la actualidad no tienen ni  claro apoyo popular ni representación parlamentaria.

En toda esta  coyuntura el Partido Colorado,  derrotado en las últimas elecciones tras décadas en el poder, ha facilitado las  cosas asumiendo el protagonismo en la acusación a Lugo, es de suponer que con  la esperanza de dinamitar cualquier nuevo intento de una coalición amplia de cara a las próximas elecciones. Aparece como ideólogo en la sombra Horacio Cartes, uno de los candidatos a  presidente, arribista al Partido Colorado, y con fundadas acusaciones de estar  vinculado a la mafia de la droga y al contrabando.

También ha sido  triste, quizás por apresurada, parcialista y poco meditada, la actitud de parte  de la Iglesia en todo el proceso,  tanto con la petición de dimisión a Lugo por parte del Presidente,  Vicepresidente y Secretario de la Conferencia Episcopal (quizás desde el temor  a “enfrentamientos violentos” por la “experiencia histórica” de lo que han sido   las revoluciones y los cambios de gobierno no pacíficos en el Paraguay), como  con el pronto reconocimiento del “nuevo gobierno” por parte del nuncio, como  con la invitación a los tres poderes del Estado a la celebración eucarística  que ya previamente estaba prevista en la Catedral para orar por las víctimas de   la violencia de la semana anterior, pero que ha sido utilizada para dar un  visto bueno eclesial a todo lo actuado. No se puede desconocer que durante todo  este tiempo la mayor parte de los obispos se han sentido sumamente incómodos  con la presencia de Lugo en la Presidencia del país y no han cejado en las  críticas a sus actuaciones.

Tampoco se pueden  desconocer las actitudes ambiguas de parte de FernandoLugo, tanto en la orientación que estaba tomando su  gobierno como en su comportamiento ante los acontecimientos: ¿está “atrapado”  por sectores ideológicos vinculados a propuestas violentas?(hay quienes han  denunciado cierta vinculación con los grupos que secuestraron y asesinaron a la  hija del anterior presidente); los obispos también le echaron en cara que en su  primer llamado a la población no hiciera una clara opción por el rechazo de  cualquier forma de violencia; ha sido totalmente errática su postura en los  días posteriores al juicio, desde una aceptación inicial de lo resuelto hasta  la presente movilización de contactos internacionales para que no se reconozca  lo actuado.

Federico Franco, nuestro “nuevo  presidente”, es también una figura un tanto “folklórica”. No deja de ser un  miembro más del “clan” de los Franco, familia de profunda raigambre liberal. Ya  su hermano “Yoyito” fue elegido también vicepresidente de la república cuando  la muerte de Argaña, y los dos, además de otro hermano, se han ido sucediendo  en el gobierno de la Municipalidad de Fernando de la Moral, bastión electoral  de la familia.

Todavía en el  primer trimestre de este año tenía previsto renunciar a la vicepresidencia para  poder presentarse como candidato a las elecciones presidenciales del 2013, algo  a lo que tuvo que renunciar por el revés del electorado en una consulta interna  que se realizó en el mes de abril.

Tiene también una  personalidad complicada. En un cable filtrado por Wikileaks en 2009 la embajada de EEUUA lo calificaba como un conspirador y “un liberal de la vieja escuela con un ego desmedido y  una personalidad difícil”. Tiene “profundas convicciones religiosas”, que le permiten ser muy  cercano a determinados ambientes eclesiales, pero con un serio peligro de  llegar incluso al “iluminismo”, pues se rumorea que tiene la convicción de  haber sido elegido por Dios para llegar a ser el Presidente de la República…

La postura de la comunidad internacional también ha sido  ambigua y cuestionable. Por una parte para los países “fuertes” de occidente  (EEUUA y Europa) Paraguay no deja de ser un país insignificante, sin mucho  importancia ni estratégica ni económica. Ha sido sumamente triste y preocupante  la actuación del Canciller de Venezuela, Nicolás  Maduro, quien se hizo presente en los cuarteles presionando e intentando  obligar a los jefes militares a sublevarse contra el parlamento y a tomar el  poder. También no se puede calificar sino de hipócrita la postura delMercosur, en este caso liderado por  Argentina, desde donde se amenazaa Paraguay con  mecanismos de bloqueo comercial. Desde una postura totalmente cínica el  gobierno argentino no busca sino justificaruna praxis que, en defensa de sus  intereses, ya viene aplicando a la economía paraguaya desde hace meses, como  son las trabas aduaneras o los bloqueos al comercio aplicados desde los  sindicatos navales; en este sentido las actuales muestras de apoyo a Fernando  Lugo contrastan con los desplantes de que ha sido objeto el mismo Fernando Lugo al intentar superar estos problemas aduaneros, así Cristina Kirchner ha suspendido a última hora dos visitas  programadas al Paraguay y no recibió a Lugo en un viaje que ex profeso realizó  a la Argentina.

¿Qué nos queda en  la actualidad? Realmente es bien complicada nuestra situación:

  • El gobierno actual no tiene clara  legitimidad democrática, y menos todavía un apoyo popular o político que  garantice la gobernabilidad.
  • Es imposible que Fernando Lugo  vuelva a asumir la presidencia, tanto por sus actuaciones previas como por  cuanto ha acontecido, no habría modo de gobernar el país.
  • En la actualidad da la impresión  que los liberales están entrando “a saco” en toda la estructura estatal, desde un ansia de poder contenida por décadas, y buscando posicionarse en la  estructura del Estado para conseguir las mayores ventajas tanto actuales como  de cara a las próximas elecciones.

En toda esta  coyuntura lo más legítimo y sano sería el disolver el Congreso y convocar a  elecciones anticipadas, pero no creo que ninguno de los agentes políticos esté  a favor de esta salida.

> Para leer otras comunicaciones llegadas desde el Paraguay, visite el espacio en Facebook de JPIC.

Tags: ,

5 comentarios

  1. luis parada dice:

    Felicitaciones y gracias: es el primer comentario serio que me ha tocado conocer después de la tragedia de nuestros hermanos del Paraguay. Hasta ahora, todas las propuestas de análisis eran demasiado ideologizadas. Espero que puedan solucionar pronto su problemática y no haya en nuestro Continente otros imitadores golpiastas, con o sin razón.

  2. silvia camaño dice:

    P.Joaquin Medina, te felicito y agradezco,muy bueno tu articulo, me aclarò algunos puntos oscuros que yo tenia sobre el tema, y que me impedian comprender la problematica actual de la politica paraguaya.

  3. carmelo sanchez dice:

    Una sabia e iluminadora reflexión!Gracias Padre Joaquìn!

  4. Lourdes Zelada dice:

    Bien Padre Juaquin Medina,no coincido 100% con su postura, pero estoy de acuerdo con casi todas sus afirmaciones… Al fin una postura clara de parte de un Doctor en Teologia moral y un formador nato radicado en nuestro pais desde hace años, que pinta casi todo el panorama general de nuestro pais y tiene una mirada intra y extra, muy interesante… Excelente comentario y mis respetos y felicitaciones Pai…

  5. Jose Cornelio dice:

    En verdad es lamentable como se tira por la borda la democracia en un pais cuando en verdad las grandes mayorias q eligieron un presidente, no fueron tomadas en cuenta, a la hora de hacerle un juicio premeditado para destituirlo del poder… Claro todo el legislativo se puso de acuerdo porq no les convenia un presidente asi en el poder… y m da mucha tristeza como nuestra iglesia catolica apoye ese golpe de estado es triste en verdad. ojala podamos reflexionar y no permitir q estas cosas sigan sucediendo….

Deje una respuesta a un comentario