Multitudinaria “Fiesta Grande” en honor a la Virgen de Andacollo

Gale5a43f2f3a5adc_27122017_422pmLa devoción a la Virgen del Rosario de Andacollo, conocida popularmente como “La Chinita”, es una de las más importantes de Chile, por lo que este año miles de personas participaron de la Fiesta Grande en su honor.

Las actividades comenzaron con la Novena, la que llevó por lema “El Papa Francisco nos habla de María”. El día 26 de diciembre se vivió la Eucaristía Solemne de la Fiesta Grande, congregando a numerosos peregrinos, quienes colmaron la capacidad de la Basílica Menor para ser parte de la celebración eucarística que fue presidida por el Arzobispo de La Serena, Mons. René Rebolledo, en compañía del Obispo Prelado de Illapel, Mons. Jorge Vega, sacerdotes, diáconos y seminaristas.

En su homilía el Arzobispo destacó que la comunidad se llena de gozo “por el encuentro fraterno, sencillo, edificante que se recrea cada año en este maravilloso Santuario”. También señaló que “al contemplar hoy a María de Andacollo, sin duda, nos detendremos en el Niño que porta en sus brazos. En Él descubriremos también los rostros de los pobres, débiles e indefensos. En la faz del Niño de Belén no puede, en efecto, reflejarse el orgullo, la soberbia, los afanes de poder. En la faz del Niño de Belén se refleja lo más noble del corazón humano, los mejores sentimientos, los más bellos anhelos que cada uno de nosotros tiene para sí mismo, nuestras queridas familias y nuestra amada patria”.

En los días siguientes miles de peregrinos junto a numerosos bailes religiosos se dieron cita en la tradicional festividad viviendo una alegre procesión por las calles del pueblo andacollino. El día principal de la fiesta comenzó con las celebración de santas Misas en el templo parroquial, para luego dar paso a la Eucaristía Solemne que presidió el Arzobispo de La Serena, Mons. René Rebolledo Salinas.

Por la tarde la Procesión se inició desde la entrada a la Basílica Menor, lugar en que la santa Imagen de la Virgen del Rosario fue saludada por los numerosos Bailes Religiosos, para luego comenzar su recorrido por las calles de la ciudad minera.

En la ocasión, el Baile Religioso Tamayo, fundado el 25 de diciembre de 1817, conmemoró 200 años de existencia, por lo que Herman Codoceo, coordinador del baile, destacó sentirse “afortunado de participar en este aniversario tan importante para nosotros. Bailarle a “La Chinita” es algo hermoso, único y significativo para nuestras vidas. (..) Cada integrante se ha encargado de mantener las traiciones por lo que este aniversario conlleva igualmente en un enorme desafío, relacionado al proyectar nuestro baile a las futuras generaciones”

Esta fiesta fue especialmente emocionante para el P. Eduardo Huerta, Párroco y Rector del Santuario, ya que tras siete años guiando a esta comunidad, se le ha encomendado una nueva misión en Santiago. El sacerdote señaló que “ha sido una gran alegría, un desafío y un gran orgullo realizar este servicio durante este tiempo. Como andacollino es una tarea que he asumido con todas mis cualidades y fragilidades. Me llevo la satisfacción de haber dejado una imagen de la Virgen María totalmente restaurada, junto con la gratitud por la restauración del templo parroquial.

A partir del 2018 asumirá como nuevo guía espiritual el P. Adam Bartyzol, sacerdote claretiano de origen polaco quien hasta ahora realizaba su servicio pastoral en la zona de Niebla.

Fuente: Arzobispado de La Serena

0 comentarios

Puede ser el primero en dejar un comentario. ¡Anímese!

Deje un comentario