Linares: recuperación de templo del Corazón de María

El padre Héctor Villar, párroco de la Parroquia “Corazón de María” fue el encargado de oficializar la aprobación del diseño que permitirá recuperar el templo que fue gravemente dañada por el terremoto del año recién pasado.

El sacerdote expresó su satisfacción por los pasos que se han dado y el respaldo de las autoridades locales, provinciales y regionales en la perspectiva de poder reabrir el Monumento Nacional durante los próximos años.

Contando con el apoyo del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), con una cifra superior a los 87 millones de pesos, Villar confirmó que existen dos empresas interesadas en el diseño de reconstrucción, la firma con quien se adjudique este proyecto se concretaría durante las próximas horas.

“Es para nosotros como Iglesia de Linares, una gran noticia, el diseño estimativamente durará 270 días, lo que significa que a mitad del 2012, ya tendremos el diseño definitivo, con lo cual el próximo año podremos postular a los fondos de reconstrucción. Hoy anunciamos un primer paso, pero en la práctica significa un gran salto, pues hasta hace poco mucha gente me preguntaba si era cierto que el templo se iba a demoler, a lo que hoy con mucha alegría podemos decir que el Templo Corazón de María se va reconstruir”, comentó el sacerdote.

Villar recordó que los principales daños que dejó el mega sismo se registraron en los muros, pero especialistas que han conocido la obra en terreno, señalaron que estos daños son recuperables, “además hemos protegido varios rincones del templo y hay distintos ornamentos resguardados en el Buen Pastor”, dijo el consagrado.

Dineros

El diseño contempla solamente el templo parroquial, hablar de reconstrucción incluye reparación de los daños, recuperar lo perdido y también toda la parte eléctrica, lo cual bordearía los 1.500 millones de pesos.

Estilo

El templo “Corazón de María” fue construido entre los años 1896 y 1905 por los Padres Claretianos. Gracias a la filantrópica donación de Dolores Ferrada y otros vecinos, la comunidad religiosa pudo concretar esta iniciativa, encargando los planos y la dirección de la obra a uno de sus miembros, del cual se sabe sólo su nombre de pila: Padre Luis. El diseño del inmueble se inspira en el estilo propio de los siglos XII y XIII, caracterizados por la transición del románico al gótico. El templo es una construcción de hormigón y ladrillo, de 69 metros de longitud por 27 metros de ancho. Tiene tres vanos de ingreso, enmarcados en pilares de cemento y ladrillo torneado. A ambos lados del frontis, en línea con la fachada, se erigen dos torres de planta cuadrada que alcanzan los 36 metros de altura. Coloridos vitrales de excelente factura comunican al interior una delicada luminosidad y notable efecto. Los altares centrales poseen sobre relieves en mármol de Carrara, que representan bellamente la Última Cena.

Tags:

0 comentarios

Puede ser el primero en dejar un comentario. ¡Anímese!

Deje un comentario