Hermano Manuel Portero Piernagorda fallece en Zaragoza

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAyer 19 de enero falleció el Hno. Manuel Portero, claretiano nacido en Córdoba el año 1937, pero avecindado en España. Gran parte de su misión la realizó en Yhú y Lambaré (Paraguay) y regresó a Europa al constituirse la provincia de San José del Sur.

Cuando tenía 13 años de edad, Manuel Portero Piernagorda y su familia emigraron a Cataluña, a un pequeño pueblo del pirineo leridano llamado Pont de Suert. Desde allí paso a trabajar para una familia en el pueblo oscense de Les Paules. El cura párroco de la localidad le preparó para hacer la Primera Comunión y después de cuatro años le propuso ser religioso y lo llevó a Barcelona donde le puso en contacto con los Claretianos. Así, un 15 de mayo de 1955, después de recibir la carta de aprobación, ingresa en el postulantado de Hermanos, en la localidad de Mongat. El 15 de Julio 1956 ingresa en el noviciado en Vic siendo maestro de novicios el P. Felipe Calvo. Al finalizar el año hace su Primera Profesión el 16 de Julio de 1957.

Apenas realizada su profesión, fue destinado a Barcelona como ayudante de cocina, donde permanecerá hasta 1959, año en el que es destinado a Barbastro como cocinero del Seminario. Él mismo describe estos años en la cocina de Barbastro como “martirio incruento”, “nos juntábamos entre 80 y 90, a los que había que tapar la boca cuatro veces al día los 365 días del año, pues por aquel entonces no se habían descubierto las vacaciones”. En 1964 será destinado a Requena, en 1966 a Zaragoza y en 1968 a Calatayud donde desempeñará diversos servicios comunitarios.

En el año 1969 se ofrece para ir a Guinea Ecuatorial, respondiendo al llamamiento que el Superior Provincial de Aragón, José María Ciller y el Superior de la Viceprovincia de Guinea, P. Cirilo Hernández, habían hecho. El 1 de Agosto de 1969 recibe el H. Manuel su nuevo destino y el 22 de septiembre de ese mismo año llega a Guinea, junto con los PP.  Jesús Planas, Olegario Herreros, José María Núñez, y Ángel Millán. Permaneció en Guinea hasta 1975, cuando la situación política de persecución a los católicos se hizo verdaderamente insostenible. Por indicación del Superior General marchó a Camerún, y allí, en Akono, recibe la encomienda de ponerse al servicio como “homo fac totum” del entonces Nuncio de Camerún, Gabón y Guinea, Mons. Luciano Storero. En 1976, cuando  Mons. Luciano es destinado a India, el H. Manuel  se traslada a la comunidad claretiana de Akono donde permanecerá hasta 1978, año en que regresa a Zaragoza. Al poco tiempo, en 1979, será destinado a la misión que la Provincia de Aragón acababa de abrir en Yhú – Paraguay. Allí permanecerá 27 años, primero en la Comunidad de Yhú, y en 1998 en la comunidad de Lambaré.

Cuando las comunidades de la Provincia de Santiago en Paraguay se unen a la nueva Provincia de San José del Sur, en el año 2011, el H. Manuel regresa a España y es destinado a la comunidad de Valencia Benimaclet. Con bastantes problemas de salud, en 2013, será destinado a la comunidad asistencial de Zaragoza donde ha permanecido hasta el día de su fallecimiento.

Una vida entregada en España, en África y en América en el servicio generoso y abnegado a la misión de la congregación. Un hombre con un gran espíritu de superación, humilde para reconocer las propias limitaciones y fuerte para superarlas. Un hombre profundamente agradecido a Dios por la vocación misionera a la que le llamó y a los hermanos con los que ha convivido y trabajado, por quienes siempre manifestó un profundo cariño especialmente a través del servicio cotidiano y la acogida generosa. En definitiva, un hombre bueno con esa capacidad innata para regalar una sonrisa abierta y clara todos los que se han cruzado en su camino.

Damos gracias a Dios por el regalo de su vida y le pedimos que ya lo haya acogido en su casa de luz y de paz.

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