Comunidad de Humahuaca, Argentina

La historia.

Hablar de las tierras altas, las quebradas que terminan en pequeños valles de pastoreo y productos agrícolas, la bravura de las sierras de peñas ariscas, la silueta de los rebaños de llamos que escuchan el silbido del viento y que confunden a veces con las quenas de los coyas, es hablar del corazón de Argentina. Por esas serranías llegó el evangelio, también los dolores. Por Humahuaca pasaban las caravanas que se dirigían al Alto Perú y era centro de comercio habitual en las regiones de la Puna.

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Por allí labró su fama de guerrero heroico don Manuel Eduardo Arias, defendiendo la bandera recién nacida de Argentina en contra de las tropas realistas, durante la llamada “guerra gaucha” en los días de la independencia nacional.

Humahuaca ha sido todo un símbolo patrio, a pesar de la lejanía de los centros más poblados, del olvido de autoridades nacionales, de la pobreza que se vive sobre las vetas riquísimas en minerales. Gente sencilla, amigable, sufrida, requiere un lugar en la mesa ciudadana y está en lucha permanente por conquistarlo.

Presencia claretiana.

Con los renovados aires conciliares y la visión misionera renacida en la Congregación tras el Capítulo general de 1967, el ofrecimiento que hizo el Nuncio papal de un territorio urgido de pastores, no cayó en tierra árida. Si bien la provincia argentino-uruguaya no pudo asumir el compromiso, la Provincia de Bética sí pudo hacerlo. En 1968 llegaron a Humahuaca los primeros misioneros. En 1969 Pablo VI creó la Prelatura y nombró al P. José M. Márquez como Administrador Apostólico. En 1973 fue designado como primer obispo de esa Prelatura. El pulmón misionero que significó tanto para la Provincia de Bética como también para Argentina-Uruguay en cuanto fue tierra visitada constantemente en campañas evangelizadoras por los seminaristas, fue de gran importancia. El establecimiento de un seminario prelaticio local y de algunas comunidades de religiosas fueron diseñando servicio pastoral asumido con ilusión, entrega y alegría. Según el historiador de la Provincia Humahuaca ha sido una escuela de misión para los claretianos.

De las doce parroquias que conforman la Prelatura, nueve están en territorio de la provincia civil de Jujuy, las otras tres en la de Salta.

Una línea importante de la pastoral misionera en acto ha sido desde el principio la formación de Animadores seglares. A ellos se han destinado lugares, un calendario preciso de encuentros y una revista (Animadores) con fuerte participación de los mismos.

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El apoyo brindado por organizaciones no gubernamentales, la creación de PROCLADE y otras instancias ha convertido en realidad diversos proyectos en beneficio de la población más humilde y necesitada. A comienzos de 1991 el obispo Márquez se retiraba para un merecido descanso y su sucesor en la sede prelaticia fue don Pedro Olmedo.

También entre los muchos beneméritos misioneros que han entregado ilusiones, trabajos y vida en esas alturas, está el P. Tobías Martín, fallecido en 1998 y cuyo proceso canónico para ser declarar la santidad de su vida  se está   iniciando.

Direcciones:

COMUNIDAD MISIONERA
Buenos Aires 383
Y4630BCG – Humahuaca
Jujuy – Argentina
Tel. (54) 03887 421018/421102

PARROQUIA NTRA. SRA. DE LA CANDELARIA
Buenos Aires 383
Y4630BCG – Humahuaca
Jujuy – Argentina
Tel. (54) 03887 421018/421102

Misioneros Claretianos:

Carlos Halcón

Carlos Halcón

Miguel García

Miguel García

Ricardo Aparicio

Ricardo Aparicio

Jesús Olmedo

Jesús Olmedo

1 comentario

  1. norma beatriz buxó dice:

    Queridos Padres Claretianos, hace 3 años fuimos a Humahuaca y Purmamarca, y allí nació mi amor por el pueblo de ellas, les cuento que he organizado siguiendo las directivas de nuestro querido Santo Padre, material para misionar: Capillitas con la imagen de Jesús Misericordioso, que van acompañadas con Rosarios y estampas de la Divina Misericordia, rezo de la Coronilla y Oración de Consagración.
    Me gustaría me respondieran este mail, para confirmar dirección a la cual debo remitir las mismas y número telefónico para estar en contacto.
    Me despido con todo mi amor.
    DIOS LOS BENDIGA, BENDITO SEA DIOS.

    Norma B. Buxó de San Rafael (Mendoza)

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