Comunidad de Catamarca, Argentina

La historia

Pocas ciudades argentinas habrán tenido más cambio de nombre y de ubicación que San Fernando del Valle de Catamarca.

Tierra de calchaquíes y diaguitas era  zona fértil al pie de las Sierras de Ambato y de Ancasti.

Los cristianos que llegaron un día por 1558 crearon un poblado al que llamaron   Londres de la Nueva Inglaterra; poco después fue trasladado al valle de Quinmivil con nuevo nombre:   Villagra del valle de Conando; después fue San Juan Bautista de la Ribera (1607), más tarde San Juan Bautista de la Paz (1612), hasta que los calchaquíes cansados de tanta maleza destruyeron todo lo levantado en 1630.

Cincuenta años más tarde Fernando de Mendoza y Mate de Luna fundó la actual ciudad a orillas del río del Valle. Era punto estratégico para las comunicaciones de Santiago del estero, San Miguel del Tucumán, y La Rioja.

La devoción a la Nuestra Señora del Valle se inició hacia 1694.

Tierra hermosa, cantada por los trovadores por sus mil tonos de verde al mirarla   desde la cuesta del Portezuelo, destacando sus pueblitos, uno aquí, otro más allá, y un camino largo que baja y se pierde.

Sin embargo la vida no le ha sido tan idílica. Que lo diga “el Quijote de los Andes” don Felipe Varela, quien recorrió la zona defendiendo sus derechos contra el centralismo de Buenos Aires, disparándole trabucazos hasta a las nubes. Un hombre de tierras y de armas al que el pueblo otorgó el título de general 137 años después de su muerte.

Hoy día la ciudad cuenta con unos 170.000 habitantes.

Catamarca

Hablando de la misión popular en la región se puede hacer mención de la figura emblemática del P. Camilo Melet, fallecido en 1946.

Presencia claretiana

Ciertas dificultades surgidas en la amplia ciudad de Buenos Aires donde los misioneros acababan de establecerse en 1901 ayudaron para que se pensara en el interior del país; específicamente en la parte noreste. Un tipo de pastoral de predicaciones, ejercicios espirituales, sacramentación, se estaba haciendo áspera con la llegada masiva de inmigración de europeos (comerciantes, obreros, gañanes, industriales…) que se afincaban en Buenos Aires y que no buscaba precisamente el oír predicaciones y consejos moralizantes.

El interior del país estaba aún libre de lo que el misionero P. Zacarías Iglesias calificaba una situación preocupante: los europeos eran “portadores de todos los males” .
Muchas fueron las invitaciones de obispos para fundar comunidades en el interior: Chilecito (La Rioja). Villa Dolores (Catamarca), Tucumán, Jujuy, el santuario del Santo Cristo de Mailín (Santiago del Estero…De todo aquello solamente fructificó lo de San Miguel de Tucumán en 1902.  Muy poco tiempo después se fundaba también en San Fernando de Catamarca.

Señalados por el pueblo como “los apóstoles  de la Virgen”, por su cooperación en el santuario de Nuestra señora del Valle, los claretianos se internaron por los senderos a lomo de cabalgaduras de mulas y yeguas, que eran el único medio de transporte en la región. Comiendo locro proletario, alojando en rancherías o simplemente en los caminos poniendo de almohada el pellón de la montura, predicando en cada lugar y bendiciendo todo lo que encontraban a su paso, los nueve misioneros que formaron la primera comunidad conocieron también la felicidad.

Con el apoyo del obispo don Pablo Padilla y Bárcena, un jujeño de buen criterio pastoral, en 1907 comenzaron a construir el templo al Corazón de María, el que fue inaugurado en 1916. Desde 1911  se tuvo la escuela nocturna y una Academia Claret que siguió funcionando tras el cierre de la escuela en 1948.

virgen del valle

Con el correr del tiempo la comunidad de Catamarca empezó a entrar en un síndrome de baja estima. Seguían siendo casa-misión cuando casi todas las otras comunidades en Argentina habían sido declaradas parroquia. Era la década de los 50 cuando el ser parroquia daba cierta categoría aunque  la labor propiamente misionero fuera encorsetada.

Ni el obispo Carlos Hanlon ni el clero de la ciudad querían ver al templo del Corazón de María convertido en parroquia. Tampoco el sucesor en sede mitrada, el obispo Adolfo Tortolo. Al fin llegó a Catamarca un obispo surgido de entre los frailes dominicos y con él se pudo conversar el tema. Entre el P. provincial Francisco Robles y el obispo Pedro Torres se acordó crear la parroquia que fue inaugurada en agosto de 1965. Con la ampliación del edificio se pudo tener allí mismo el “Instituto Claretiano Mutual, Cultural y Deportivo”.

Direcciones:

1. Comunidad Misionera

República 167
K4700BMC – Catamarca
Argentina
Tel. (54) 0383 442 4628

2. Parroquia  Corazón de María

República 167
K4700BMC – Catamarca
Argentina
Tel. (54) 0383 442 4628

Misioneros claretianos

 

Edelmiro Herrlein

Edelmiro Herrlein

Gustavo Ferreira

Gustavo Ferreira

2 comentarios

  1. margarita dice:

    Hace ,Mas de 20 años que trabajo en esta parroquia. La dedicacion de los laicos comprometidos es inestimable. Somos muchos los que gritamos PRESENTE cuando se nos convoca y muchos mas los que estan al pie de la mision claretiana TODO EL AÑO. es una parroquia activa de brazos abiertos a quien quiera colaborar con sus hermanos . Somos un brazo activo en la mision de Cristo. Los invito a colaborar siempre son utiles las manos NUEVAS PARA MISIONAR. LOS ESPERAMOS CON LOS BRAZOS ABIERTOS… GRACIAS…ESPERAMOS SU RESPUESTA.- un abrazo en CRISTO.
    nTE

    • Equipo Web dice:

      Estimada Margarita. Muchas gracias por compartir tu misión laical en la comunidad de Catamarca. Es muy valioso tu trabajo y nos sumamos a tu invitación para que más se sumen a esta misión.

      Un gran abrazo.

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