Comunidad de Andacollo, Chile

La historia.
Antes que llegaran los hombres de barba, arcabuces y codicias, antes que los incas organizaran la región sur de su imperio, antes, incluso, que la memoria de los pueblos se anidara en las mentes y en las páginas de la historia, existía Andacollo. Quizá con otro nombre. Quizá con otras gentes.

Pero en el mismo lugar semiárido, iluminado por el sol más redondo y ardiente del planeta, rico en piedras valiosas para el culto a las divinidades de las montañas. Por esos parajes, hacia 1580, un habitante del lugar que buscaba raíces secas para alimentar el fuego de su hogar de pobre, encontró entre los matorrales la imagen bendita de María quien los indígenas comarcanos empezaron a llamar “la “Chinita”. Así, entre los humildes habitantes de la montaña, empezó el culto mariano que con el tiempo fue tomando cada vez más importancia. El pueblo rústico fue declarado “doctrina” en la organización eclesial, después fue una parroquia y hoy día es además uno de los santuarios religiosos más vigorosos del país. Uno de sus dos templos ha sido distinguido por el Vaticano con el título de “basílica menor” una de las nueve de este rango que existen en Chile.

Hoy día Andacollo es un pueblo minero (oro, cobre y otros metales), de unos diez mil habitantes, con municipalidad, parroquia, y todos los servicios básicos de una ciudad. Como centro de religiosidad, dos veces al año congrega a unos 300.000 peregrinos en las dos fiestas marianas del primer domingo de octubre y del 26 de diciembre de cada año.

Presencia claretiana.

Los claretianos que ya andaban de misión en misión por territorios cada vez más distantes y necesitados, habían fundado comunidad en Santiago (1870) y en Serena (1873). Desde allí muchas veces subieron la montaña para venerar a la “Chinita” y evangelizar al pueblo. Fue en 1900 cuando aceptaron la propuesta del obispado de La serena de establecer comunidad en el pueblo a modo de capellanes del santuario. Como la parroquia estaba un tanto desatendida, tres años después los superiores de la congregación que hasta entonces habían sido reacios a tomar responsabilidades de párrocos, aceptaron llevar también la parroquia de Andacollo.

Era  la primera experiencia en este campo entre los claretianos y fue aceptada solamente por ser un verdadero campo de misión: por la lejanía de los centros poblados, por la pobreza del pueblo, por la devoción mariana. Desde 1903 han desarrollado intensa actividad misionera. Lo constata el censo del año 2002: Andacollo fue la población con más personas autodeclaradas pertenecientes a la iglesia católica en el país: un 93% de los habitantes.

Hoy día los misioneros atienden allí el santuario-basílica, la parroquia con sus 12 comunidades-capillas, el colegio parroquial de enseñanza completa, la visita diaria al hospital de base, el cuidado del museo del santuario, la atención a las organizaciones de Bailes Religiosos.

Direcciones:

COMUNIDAD
Plaza Videla s/n, Casilla 10
Andacollo – Chile
Tel. (56) 51 243 15 25
Fax. (56) 51 243 15 49

PARROQUIA – SANTUARIO NUESTRA SRA. DEL ROSARIO DE ANDACOLLO
Plaza Videla s/n, Casilla 10
Andacollo – Chile
Tel. (56) 51 243 15 25
Fax. (56) 51 243 15 49
Web. www.santuariodeandacollo.cl

COLEGIO PARROQUIAL
Plaza Videla 28, Casilla 10
Andacollo – Chile
Tel. (56) 51 243 14 71

Misioneros Claretianos:

Eduardo Huerta

Eduardo Huerta

Gaspar Quintana

Gaspar Quintana

Bernardo Vidal

Bernardo Vidal

José Olguin

José Olguin

Adonis Artigas

Adonis Artigas

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