“CHAU BURBUJA”: Encuentro Vocacional de Jóvenes Claretianos en Chascomús

Los días 7, 8 y 9 de septiembre se desarrolló en la ciudad de Chascomús el Encuentro Juvenil en Clave Vocacional CHAU BURBUJA!

Inspirados en la experiencia de La Fragua, en la línea de las Claves de Pastoral Juvenil Vocacional Claretiana y del documento capitular se buscó que los jóvenes logren percibirse Hij@s de Dios. Conocerse en sus posibilidades y limitaciones para proyectarse y testimoniar el Evangelio.

Fueron tres jornadas plenas de actividades, testimonios y compromiso que ni el mal tiempo, ni las dificultades pudieron opacar.

La ciudad les recibió con un día gris y lluvioso, no el esperado para iniciar una “acampada”, aunque estaba mucho mejor que el día anterior que se asemejaba a un diluvio. Llegaron jóvenes de Córdoba y Rosario y después de un rico desayuno se acercaron a la Laguna para integrarse, romper el hielo con unos juegos y orar al Padre que desde los vivos colores verdes les recibía.

Pasando el mediodía se fueron sumando las Comunidades de Paternal, Ing. Jacobacci, Bahía Blanca y Chascomús. Se dio comienzo al encuentro con las primeras actividades que les ayudarían a reconocerse cuándo estuvieran encerrados en una burbuja, ensimismados sin ver las necesidades de otros que les rodean. Por la tarde, ya calmada la llovizna, armaron las carpas y oraron junto a Valeria la Palabra que desafiaba a romper burbujas.

El sábado amaneció soleado, adelantando lo que iba a ser la jornada, por lo que se dirigieron a la Parroquia donde esperaban los alumnos del ICM que recorrerían las calles promoviendo la Colecta “Más por Menos (+x-)”. Junto a ellos algunos fueron dejando folletos por los 15 años del asesinato de Emilio Blanco (http://youtu.be/SrQIJ_fLxss) y otros compartieron junto a los mismos alumnos la visita al comedor del Barrio San José, donde acompañan a chicos con el desayuno y diversas actividades en la mañana. Los jóvenes pudieron conocer la hermosa y sacrificada labor de la familia Liniers con el Proyecto Piedra, papel y tijera, microemprendimientos de carpintería, jabones y edición de videos.

Tras comer hamburguesas se dio comienzo a la marcha en memoria de Emilio, reclamando justicia que se adeuda desde hace 15 años. Un grupo de jóvenes había reparado uno de los tantos murales en su memoria. Con murga, con cintas verdes, pancartas y cantos partieron desde las vías del tren. Allí unas cruces blancas señalan el lugar donde encontraron el cuerpo de Emilio simulando un accidente ferroviario.

La marcha continuó por las calles de la ciudad hasta el mural donde un amigo de Emilio compartió su testimonio y palabras profundamente sentidas (http://youtu.be/trZ58LDizTw). Allí también estaban los papás de Emilio como siempre de pie, esperanzados. La columna de jóvenes llegó a la laguna y regresó por calles más céntricas hasta la esquina de la comisaría donde fue encarcelado y torturado Emilio hasta su muerte. Ahí se realizó el gesto grupal de caer al piso y escuchar 15 golpes del bombo, uno por cada año pasado. Largos golpes que indicaron cuán larga ha sido la espera de la familia y la comunidad claretiana esperando el desenlace del juicio.

El grupo escuchó las palabras de Fernando, quien se había sumado ese día. En ellas se indicaban el rumbo de la marcha y el gesto: “¡hacemos un culto a la vida, hacemos memoria para mantener viva nuestra esperanza!”. La marcha finalizó en el anfiteatro que se encuentra al borde de la Intendencia, con bandas de rock, música, pequeñas palabras, la expresión joven de querer un mundo mejor, un mundo sin burbujas que nos enceguezcan y alienen.

La jornada culminó con la visita de la familia Blanco al camping. Muy emocionados y agradecidos devolvieron la impresión de estar haciendo las cosas como Dios pide: comprometidos con la realidad. Muy buena noticia que señaló a los presentes que estaban “rompiendo la burbuja!!!”. Con los cantos del karaoke manifestaron la felicidad.

El día domingo les recibió con un sol más brillante! Después de un ejercicio de memoria de todo lo vivido en los días anteriores cada comunidad debió decantar y compartir sus sentimientos en las acciones de días anteriores: involucrados, desinteresados, cuestionados, etc.

El equipo central preparó un simbolismo de la burbuja que estaban rompiendo. Un miembro de cada comunidad debía introducirse en una gran burbuja de jabón para posteriormente retirarse Jacobacci a desandar el día. Nos regalamos burbujeros como despedida de la jornada, para posteriormente celebrar la Eucaristía.

Ya habían visto sus propias burbujas, las reventaron y ahora se proponían continuar una vida sin burbujas, más abiertos a la gente que nos necesita, más abiertos a Dios que nos envía a ser servidores de la vida.

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3 comentarios

  1. Emeer dice:

    hermoso!! todo lo vivido fue hermoso!!! digamos chau burbuja y salgamos a vivir en plenitud la vida. amando y ayuda al prójimo para lograr día a a día un mundo mejor

  2. El encuentro estuvo genial!!!
    Felicitaciones al Equipo de PJVC. Abrazos!
    Juan Pablo

  3. mariana dice:

    Que lindo recién lo veo realmente hermoso! queda en la el corazon, gracias a todos

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