“Alegría Pascual”: carta desde Argentina

Familia claretiana de Chile:

Ya de retorno a Buenos Aires después de varios días por el interior del país, les envío este sencillo correo para unirme a la alegría de todo el pueblo chileno por el rescate de los 33 mineros en tierras de Copiapó, donde nuestro hermano Gaspar Quintana desempeña su servicio como pastor.

En el Asunto he puesto “Alegría pascual” porque creo que este es para nosotros eso: un símbolo de Aquel que estuvo bajo tierra un tiempo y, de modo tan ansiado como inesperado para algunos, volvió a la vida. Una vida que no fue la misma en Jesús ni lo será en la vida de estos 33 hermanos y sus familias.

A la vez miro este acontecimiento de repercusión mundial como un signo de la nueva Provincia que estamos construyendo desde julio pasado. Dios nos está invitando a salir de aquello que nos aprisiona para volver a la luz, aunque sea con lentes de sol. Y a recibir de su mano todo lo que llegue a nosotros con los brazos abiertos, como las conmovedoras imágenes del encuentro de los mineros con sus esposas y otros familiares.

Como signo de esa nueva Provincia, les agrego una foto muy fresca, de hoy. Es el grupo de Directivos de Colegios de Chile, Argentina y Uruguay que han estado reunidos aquí en Capital Federal el viernes 15 y sábado 16 de mañana. Han tratado diversos temas relacionados con nuestro servicio evangelizador claretiano educativo.

Que el Señor nos acompañe en este caminar para no desanimarnos por lo profundo de nuestros problemas o las dificultades que enfrentemos. “Más cuesta, más vale”, se suele decir.

Finalmente no puedo olvidar que fue en Chile donde varios compatriotas míos 38 años atrás encontraron salvación en otra situación también pascual, cuando a través de un humilde arriero volvieron a conectarse con el resto de la humanidad. Y así pudieron contar una historia de más de 70 días en medio del hielo, de estrategias diversas para sobrevivir y de todo lo que eso les enseñó incluso desde el punto de vista de la fe cristiana que profesaban.

Con este ejemplo lejano, con el otro cercano de los mineros en Copiapó, seguimos caminando tras los pasos de Jesús, al modo de Claret. Nuestra fe pascual nos permite una mirada profunda de estos hechos tan conmovedores.

A ustedes hermanos y hermanas de familia claretiana y a todo Chile un gran abrazo en nombre mío y de la Provincia que me toca animar

Javier Fernández cmf
Superior Provincial de Argentina-Uruguay

0 comentarios

Puede ser el primero en dejar un comentario. ¡Anímese!

Deje un comentario